Mitos de gladiadores

Hoy me ha dado la vena histórica y me apetece desmitificar algunas ideas falsas o no demostradas sobre los gladiadores de la antigua Roma. Comienzo con la frase más típica de estos luchadores.

Se presentaron ante el emperador, dispuestos luchar hasta quedar solo uno en pie y pronunciaron con voz fuerte y grave: ¡Ave, César, los que van a morir te saludan!
No hay película de gladiadores en la que no aparezca la famosa frase -que en latín es "morituri te salutant"-. Sin embargo solamente la menciona un historiador llamado Suetonio cuando trata un episodio de unos prisioneros condenados a muerte participando en una naumaquia (una representación de una batalla naval). Para ser más concretos, Suetonio habla de la que organizó el emperador Claudio allá por el 52 d. C. en el lago Fucino para inaugurar los trabajos de drenaje del mismo. Ya que no hay más documentos donde se pueda encontrar otras situaciones en las que se dijeron las famosas palabras, no está probado que se emplearan en todos los juegos de gladiadores.

Muchas veces también se cree que en los combates de gladiadores se luchaba a muerte -sine missione, sin perdón-. Pero esto tampoco es del todo cierto ya que el organizador de los juegos debía pagar el coste del gladiador muerto a su lanista, que era el representante y dueño del gladiador, al que tampoco le interesaba por los costes de la inversión hecha en éste.
Solo al final del Imperio Romano parece ser que aumentó el gusto por este tipo de combates.

El cinematográfico gesto del pulgar que hacia arriba significa que se le perdona la vida y hacia abajo que no se le permite vivir es una de las grandes incógnitas de la historia romana. Hay una teoría que apunta a que significaría todo lo contrario y existen unos relieves en los que se presenta otro gesto para el perdón, dos dedos extendidos como los de un sacerdote bendiciendo.

Termino con un par de curiosidades acerca de esta figura histórica.
Su nombre parece ser que procede de Gladius, la espada corta que usaban las legiones romanas. Aunque en principio era el arma más usada por estos luchadores, disponían de muchas otras distintas.
Hubo gladiadores al final del Imperio Romano cuyo contrato era más caro que el de toda una legión completa en las fronteras germánicas. Algunos dicen que este fue uno de los motivos que contribuyeron al declive de esta civilización.

Fuentes: Wikipedia; Historia National Geographic Nº 53

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Cara o cruz", se dice en los partidos de fútbol justo antes de empezar; de fútbol se habla casi todo el tiempo, pero ningún periodista menciona el detalle de qué dijo el arbitro o a quién le tocó qué lado de la moneda.