Don Álvaro de Bazán, héroe en Lepanto

Esos personajes de la historia que si fuesen estadounidenses tendrían decenas de películas recordando sus gestas, en nuestro país son los grandes olvidados. ¿Quién no conoce al general Washington, a Buffalo Bill o tantos otros americanos y sin embargo, piensa que Patapalo es un pirata de un cuento infantil? Pocos se acuerdan ya de lo que llegó a ser España y menos aún de esos héroes la llevaron a lo más alto.
Yo no me excluyo y,
en mi gran ignorancia, desconocía hasta hace poco la existencia de este gran hombre. Fue la curiosidad leyendo una noticia sobre una fragata que lleva su nombre la que me ha llevado a escribir esto. No me voy a extender mucho con su vida -que para eso pongo las fuentes de donde saco la información-. Sólo remarcaré lo que más me ha llamado la atención. Comienzo.
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Segunda mitad del siglo XVI. Gobernaba el Prudente un Imperio cuyas noches no eran capaces de cubrir. En esta época hubo un marino
que marcó esa pequeña diferencia que hace decantar la balanza hacia la victoria en una batalla tan importante como fue la de Lepanto.
Pero vayamos poco a poco, que aún es pronto para adentrarse en el episodio que dejó manco con veinticuatro años a Cervantes.

De ascendencia navarra, nació
el 12 de diciembre del año 1526 en Granada y ya comienza su leyenda sirviendo joven a Carlos I cuando, bajo el mando de su padre en su escuadra de galeras, venció a unos corsarios franceses en Galicia.
En 1568 fue nombrado
Capitán General de las galeras de Nápoles dedicándose desde entonces a combatir a los piratas del norte de África. Prosigue su historia defendiendo de los corsarios ingleses la flota de Indias en Cádiz. Al recibir información sobre unos barcos ingleses que trasportaban armas para los moros de Fez, don Álvaro consiguió detenerlos con su flota, tomando 60 cañones e incendiando 7 carabelas cuyo fin era atacar pesqueros españoles.

Otras campañas en las que participó fueron la
reconquista del Peñón de Vélez de la Gomera, pequeña península española en el norte de África, al lado de Alhucemas y que posee la frontera más pequeña del mundo (85 metros); el desmantelamiento de un refugio de piratas en la desembocadura del Río Martín (Tetuán); el socorro a la isla de Malta; la batalla de Lepanto (1571); y la batalla naval y ocupación de la Isla Tercera en las Azores, con la que el rey le hizo grande de España y Capitán General de la Mar Océana. Esta última se considera como origen de la infantería de marina por emplear por primera vez unidades de infantería de tierra para la ocupación de playa y terreno.

Finalmente murió en Lisboa el
9 de febrero de 1588 mientras preparaba el importantísimo encargo que le confió Felipe II. Estoy hablando de la preparación de la Grande y Felicísima Armada, cuya historia y triste desenlace no es el que nos ocupa en este momento.

Un héroe de Lepanto.
Pero centrémonos en qué modo afectó la presencia de don Álvaro en el enfrentamiento de venecianos, pontificios y españoles contra turcos que lo llevarían a ser el
primer marqués de Santa Cruz.
Bazán se superó a sí mismo y logró ser y con todo acierto el verdadero capitán general de la Armada de la Santa Liga.
-Felipe Olesa

Antes de producirse el combate hubo una pelea del tipo
nosotros tenemos más cojones que los del otro país entre españoles y venecianos en una galera de estos últimos. Esto provocó que el almirante veneciano, de nombre Veniero, mandase ahorcar al capitán de los soldados españoles de esa embarcación. Pero como el que allí mandaba era don Juan de Austria, hizo que le destituyeran poniendo en su lugar a Barbarigo, otro veneciano.
Con este ambiente precedente al combate hubo quien dijo de volverse a España dejando los venecianos a su buenaventura. Pero en ese momento
don Álvaro dejó las cosas bien claras, por una trifulca no iban a tirar por la borda una operación que les había costado tantos meses de preparación.

Adelante, sigamos el parecer del marqués.
-Don Juan de Austria

Días después tuvo lugar el gran acontecimiento. Don Álvaro se encargaría de comandar una escuadra de 30 galeras con la misión de auxiliar o socorrer en la lucha.
En medio del caos del encuentro, tras varias embestidas, llegó un momento en que las dos embarcaciones de los dirigentes de ambas flotas chocaron, provocando el abordaje entre las tripulaciones de don Juan de Austria y Alí Bajá, comandante en jefe de la flota otomana. Ante esta situación las galeras cristianas se colocaron al costado de la de don Juán y a su vez, muchas de las turcas, formándose una piña de embarcaciones que derivaron en una lucha cuerpo a cuerpo.En este momento acudió don Álvaro, impidiendo que llegasen aún más barcos turcos a esta piña. Consiguió prestar ayuda en La Real (la galera de don Juan) enviando unos 200 hombres a un enfrentamiento cuyo resultado fue la cabeza de un Alí Bajá abatido a tiros presentada ante don Juan por uno de los remeros.
La batalla duró sobre una hora y media más dada la resistencia de las barcas capitanas turcas. En esto llegó uno de los comandantes turcos, que aprovechando una brecha que se formó en la escuadra cristiana, embistió contra ella provocando tales daños que podrían girar el rumbo de la contienda hacia la victoria turca. Otra ocasión para nuestro héroe con la que demostrar su determinación y valía. Con ayuda de
ocho galeras capitaneadas por Juan de Cardona, Bazán dispuso su escuadra de reserva y contuvo el nuevo ataque turco.El comandante otomano no tuvo otra solución que la de huir despojándose de varias galeras que había capturado en su ataque con lo que el centro de la flota turca quedó deshecho.
Hubo algunas escaramuzas has
ta el anochecer, pero la suerte ya estaba echada. Echada con la ayuda de uno de los grandes de Nuestra Historia.

No en bronces, que caducan, mortal mano,
Oh católico Sol de los Bazanes
Que ya entre gloriosos capitanes

Eres deidad armada, Marte humano,

Esculpirá tus hechos, sino en vano,

Cuando descubrir quiera tus afanes

Y los bien reportados tafetanes

Del turco, del inglés, del lusitano.

El un mar de tus velas coronado,

De tus remos el otro encanecido,
Tablas serán de cosas tan extrañas.

De la inmortalidad el no cansado

Pincel las logre, y sean tus hazañas

Alma del tiempo, espada del olvido.



-Luis de Góngora y Argote


Este monumento a don Álvaro de Bazán se puede encontrar en la Plaza de la Villa, Madrid. Sin embargo en Granada, lugar donde nació (y motivo por el que he escrito esto), yo no he visto nada en su memoria y me gustaría estar equivocado si afirmo que no lo hay. Me alegraría que alguien pueda rectificarme con respecto a este comentario final y además, se lo agradecería.

ACTUALIZACIÓN:
Existe una pequeña placa en una casa por la zona del Campo del Príncipe en la que reza que nació allí. (Gracias, recobero)

2ª ACTUALIZACIÓN:
Años después de escribir este artículo, alguien lo ha resucitado en el Menéame y ha dado pie a que dejen nuevos comentarios que corrigen unos cuantos fallos (algunos ortográficos, ¡qué vergüenza!) y amplían información, como el caso de la placa en Granada y otros monumentos que recuerdan al personaje de esta entrada. (Gracias, Jorge Martínez, Javier Cuchi, Emilio, Lucas y anónimo).

Fuentes: mgar.net, wikipedia, biografiasyvidas.com

8 comentarios:

recobero dijo...

Dos matices a tu gran artículo.

1º Cito textual: "El comandante islámico". No es por nada pero me ha dado un tufo a políticamente correcto. Que tira para atrás. ¿Crees que Don Juan de Austria o Álvaro de Bazán? Se referirían así al enemigo o usarían términos más coloquiales y decorosos en el fragor de la batalla como otomano o moro mierda.

2º Es cierto que en Granada no hay ningún monumento a tan gran marino. Aún que por el campo del príncipe hay una casa con una placa con la inscripción "aquí nació Don Álvaro de Bazán Marques de Santacruz". Es triste decirlo pero la descubrí una noche de botellon buscando una esquina, no voy a decir para que.

Un saludo.

PD: Ya que has empezado con un gran articulo sobre los lobos de mar españoles desde aquí te insto a que hagas lo propio con Don Blas de Lezo. Probablemente el mejor almirante español de todos los tiempos y uno de los españoles con más cojones que ha visto la historia.

er_Nico dijo...

La verdad es que me he pasado un poco en lo de políticamente correcto, pero sabía que te gustaría especialmente a tí ;-)

Modificaré el final del artículo con tu comentario sobre la placa (y lo de comandante islámico por otomano, que me ha gustado).

En cuanto a lo de Blas de Lezo, ya me curraré un artículo más adelante. Aunque tenía pensado alguno que otro de algún conquistador de las Américas.

Jorge Martínez dijo...

Buenos días.
El peñón que reconquistó don Álvaro no está en la isla de la Gomera, sino que se llama Peñón de Vélez de la Gomera, se encuentra entre Ceuta y Melilla y sigue siendo un enclave español. Saludos.

Javier Cuchí dijo...

Una modesta rectificación: el peñón de Vélez de la Gomera no está en la isla de La Gomera (Canarias) sino que es una península ubicada en Marruecos, al lado del Alhucemas (entre Ceuta y Melilla) que es aún hoy posesión española del Mediterráneo sur.

Unknown dijo...

Esta es la placa en cuestión.

http://media.grupojoly.com/imagen.php?imagen=//0000774500/0000774757.jpg&an=230

Situada justo mirando al monumento de Isabel La Catolica y Colon, en la confluencia de Gran Via y Reyes Católicos. En lo que podría ser la zona más céntrica de Granada.

Hoy el edificio es un banco, que ocupa el solar donde estaba la casa donde nació Álvaro de Bazán. En aquella época sita junto al río Darro.

No hay un gran monumento, pero esa placa esta en una zona singular e histórica y bien visible para todo el mundo.

Anónimo dijo...

El mejor monumento de Don Álvaro de Bazán es su palacio, Archivo de la Marina Española, situado en Viso del Marqués, provincia de Ciudad Real, palacio renacentista decorado con pinturas al fresco y digno de una vista. En la plaza donde se se encuentra el palacio hay una estatua de D. Álvaro de Bazán, donde aparece sentado encima de la cabeza de un turco:

https://www.google.es/search?q=estatua+alvaro+de+bazan+viso+del+marques&biw=1266&bih=640&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjR4rmf0IvMAhWBEhQKHdpKCmcQ_AUIBygC&dpr=1#imgrc=qB32nrS4_-MU2M%3A

Emilio

Lucas dijo...

Me ha gustado el artículo, aunque se me queda un poco corto para entender mejor las situaciones.

Te comento un par de erratas:

" por una trifurca no iban a tirar por la borda una operación" : trifulca
"despojándose de varias galeras que había capturado en su ataque con lo que el centro de la flota turca quedó desecho" : deshecho.

Anónimo dijo...

En Granada se enorgullecen y presumen de su pasado morisco, de hecho hay alusiones y monumentos al moro, pero de Don ALvaro de Bazan ni rastro